El cuerpo humano sufre muchos cambios según envejece. La pérdida gradual de células y la reducción de metabolismo celular afecta al funcionamiento de los órganos digestivos. Básicamente, cuanto más viejos, menos son las enzimas que podemos producir, son menos las enzimas tenemos, el alimento es más difícil de digerir, provocando gases, hinchazón y malestar después de comer.